El videojuego se sabe vender.

Estamos en una época en la que el videojuego está experimentando una creciente economía multimillonaria y donde los costos de realización (en juegos triple A) son de tal valor económico como el del cine de Hollywood. Pero si vamos observar la importancia que le dan los medios o inclusive la mayoría de la personas al videojuego, no es más que un puro entretenimiento.

¿Qué hace diferente al videojuego de cualquier otro arte?

El cine comenzó con la experimentación de la expresión teatral con una cámara; el videojuego con Pong, una solución rápida de entretenimiento donde solo nos basamos en anotar puntos y no perder puntos, la misma ciencia de un deporte: victoria y derrota. Con el pasar de los años habría de notarse que los videojuegos (a diferencia de los otros artes) tienen la interacción directa del receptor con la obra; esto es genial, podemos ser el protagonista de una historia y nuestras acciones afectaran al mundo del videojuego que accionamos.

La humanización del videojuego.

Hidetaka Miyazaki es un buen conocedor de contarnos algo a través de la interacción. En Darksouls (la obra que hizo conocido a Miyazaki) se nos presenta un mundo destrozado y desolado donde la esperanza es algo olvidado por sus habitantes, plasmar este contexto requiere de que nos sintamos pequeños y como un niño extraviado donde hay criaturas terribles. Si lanzas un ataque con tu guardia baja puede ser el fin de tu personaje y mediante el proceso de resucitar tienes la única opción de volver al sitio donde moriste y recoger tus almas (moneda del juego); esto hará que tu segunda vez en el sitio estés en riesgo de perder todo lo que lleves ahorrando. Te llegara a ocurrir eventualmente y podrás enojarte una y otra vez por como mueres hasta que tomas enserio el videojuego.

Cuando te involucras con el mundo de Lordran, entiendes su soledad, entiendes la tragedia de cada personaje y comprendes que este videojuego te cuenta una historia muy humana del borde de la desesperanza.

El videojuego vacío también puede ser divertido.

Hay muchos ejemplos de videojuegos que nos cuentan una historia decente, una historia visualmente hermosa, con un gran ingenio de narración audiovisual. Siempre habrán videojuegos pensados y creados con solo la intención de vender, videojuegos sin nada que contar; así como también videojuegos con mucho que contar pero con una producción que realiza una obra vacía.

Estamos plagados de videojuegos “pornográficos” y cuando me refiero a “pornográficos” me refiero a un contenido vacío que solo te presenta una emoción o instinto determinado. No digo que este mal entretenerse sin querer vincularse a una obra, pero si se empezase a cuestionar los videojuegos por toda su gran cantidad de trabajo y arte en este, se dará un valor mucho mejor para todos los que estamos relacionados con el medio y disfrutamos de él.

El futuro del videojuego.

Categorizar el videojuego como el arte más joven es algo real. El cine hace poco acabó de cumplir sus 121 años, el videojuego es el bebé del grupo con solo 51. Todos los amantes de los videojuegos debemos contribuir (con una buena crítica constructiva) pues así el medio crecerá y dará un buen mensaje para la historia.

Una bella imagen que representa la soledad y el misterio que irradia Darksouls.