Pequeña Recomendación: Kobayashi-san Chi no Maid Dragon

Una recomendación sobre un anime tan divertido como inspirador, Kobayashi-san Chi no Maid Dragon ó también conocido como Miss Kobayashi's Dragon Maid

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Miss Kobayashi’s Dragon Maid / Kobayashi-san Chi no Maid Dragon

El anime “filosófico” como concepto

La propuesta de que un anime sea o no “filosófico” siempre me ha causado descontento al momento de interactuar con la comunidad Otaku. Usualmente obedece a la necesidad del espectador de elevar sus gustos intelectualmente como mecanismo para defender su pasión por caricaturas japonesas. Pero que el anime sea algo digno de filosofar no significa nada sí el espectador no es capaz de asimilar los temas abordados. “No existe el anime filosófico, sólo filósofos que ven anime” es una frase que, aunque asquerosamente pedante y con un pésimo uso de la palabra “filósofo”, refleja en cierta medida mi forma de consumir este arte. Creo que es sano tomarse el tiempo de discutir sobre todo tipo de anime: Desde Neon Genesis Evangelion y Berserk hasta Azumanga Daioh y Ore Monogatari , ya que casi siempre se obtienen resultados interesantes que es un agrado llevar a la mesa. Y lo mismo ocurre con el anime del día de hoy: Kobayashi-san Chi no Maid Dragon.

Serie del año 2017 producida por el (en su mayor parte) fantástico Kyoto Animation y basada en el manga homónimo de Coolkyousinnjya, artista responsable también de Danna ga Nani wo Itteiru ka Wakaranai Ken (I can’t understand what my husband is saying). Se ha convertido rápidamente en un tema recurrente de discusión entre mi círculo cercano y de mis series favoritas del último tiempo. Es el ejemplo perfecto de serie que termina siendo tan profunda como estimes conveniente. Sí solo las risas son de interés, es muy probable que no decepcione. Pero sí se continúa indagando sobre los temas abordados, es posible que no se termine nunca.

La señorita Kobayashi y su “familia”

La señorita Kobayashi luego de un arduo día de trabajo

La señorita Kobayashi forma parte del estresante mundo laboral del Japón contemporáneo, trabajando para vivir modestamente en un departamento y poder salir a beber con su compañero de jornada. Una noche, después de su jornada (y de unos buenos tragos) se encuentra con Tohru, una chica dragón que como resultado de un intercambio de palabras, se auto declara voluntariamente la sirvienta Victoriana de su hogar, a la vez de enamorarse perdidamente de Kobayashi. Posteriormente se le suman al reparto nuevos dragones, como la pequeña Kanna, que al intentar incorporarse en la sociedad japonesa desatan los eventos tanto cómicos como dramáticos de la serie.

Lo que realmente hace especial a esta serie es la dinámica que se forma entre Kobayashi y las dos dragones que la acompañan. Mientras que Tohru busca la atención de la señorita Kobayashi a través de constantes coqueteos reflejando así el interés sexual que tiene sobre la protagonista, Kanna por otro lado ve en Kobayashi una figura materna proveedora de protección y el apoyo que un niño preescolar busca en una familia.

Kobayashi actúa como el pegamento que mantiene unida a la trama moviendo la historia hacia adelante. Es así como se convierte en el personaje más complejo debido a la exposición que tenemos con ella sin pasar a llevar el tiempo en pantalla de las demás protagonistas. Lo que hace a Kobayashi fascinante es su capacidad de tomar decisiones bajo presión con un interés práctico, apuntando en mantener a su nueva e improvisada familia fuera de inconvenientes y malos tratos. Pronto aparecen nuevos dragones, cambiando la atmósfera de la serie, con poderes para acabar con la raza humana en un solo movimiento a los cuales Kobayashi afronta de manera directa, como personas, pero sin perder de vista el riesgo que pueden generar siendo prácticamente deidades en el mundo humano.

Brilla como a través de la comedia se expresan temas delicados relacionados en mantener la fe de una niña hacia una madre adoptiva y de como una relación amorosa entre pares tan diferentes se construye sólidamente con el paso del tiempo. Kobayashi cambia y nosotros como espectadores somos los primeros, más no los únicos, en ver como estos cambios alteran su percepción del mundo y la hacen madurar como persona. Formar una nueva familia le hace adquirir perspectiva frente a sus prioridades. De pronto ya no trabaja para ella, sino para mantener a Kanna y a Tohru cómodas en una sociedad que pareciera comprenderlas más a ellas que viceversa.

Kobayashi como figura materna para la pequeña Kanna

Al igual que Kobayashi, el resto del reparto de humanos está constituidos por personajes que reflejan una simplificada pero triste realidad. Podemos reírnos de la contrastante doble vida del compañero laboral de Kobayashi (Programador de día, Otaku empedernido por las noches) y de la expresiva personalidad de la protagonista al encontrarse bajo los efectos del alcohol, pero a su vez simpatizar con los motivos que los llevan a ser de esta manera. Ambos buscan un escape y formas alternativas de liberar el estrés para así no perder la cordura y es por esta razón que congenian tan naturalmente a pesar de sus gustos.

Es por esta razón que la presencia de los dragones es tan significativa, endulzando lo amargo que puede ser la solitaria vida de un joven adulto en un campo laboral donde las principales relaciones están construidas por el equipo de trabajo y donde la vida fuera de este solamente se remite a descansar y recuperar fuerzas para la próxima jornada.

En el apartado técnico, Kobayashi-san Chi no Maid Dragon es un anime que sobresale sí se les compara con otras series de aspiraciones similares y con un interés más en hacer reír que en contar la historia más épica jamás contada. Sin embargo, no posee la impecable presentación sonora de Hibike! Euphonium lo que puede decepcionar a más de un fanático de Kyoto Animation. A pesar de todo, los momentos de mayor tensión suelen estar ilustrados con animaciones de alto nivel características del estudio, haciendo del conjunto algo más que satisfactorio. Tanto el diseño de los personajes como la ambientación espacial están adornadas con coloridos y brillantes matices pasteles haciendo aún más digerible el drama subyacente.

Kobayashi-san Chi no Maid Dragon consta de 13 capítulos instalados accesiblemente en la plataforma Crunchyroll.