Irezumi: El arte de los Tatuajes en Japón

Los tatuajes en Japón han estado presentes desde su inicio como civilización. Los registros más antiguos de tatuajes son del periodo Jōmon 14000 A.C. a 300 A.C. en donde se cree y debate que se usaban con motivos de distinción de clases o religiosos.

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El Horimono es el trabajo echo por un maestro tatuador
Horimono de espalda completa

El ser humano desde sus inicios ha tenido la necesidad de crear e imitar todo lo que le rodea. Concibiendo en sí mismo un instinto artístico. Desde las primitivas pinturas rupestres hasta el polémico y controversial arte posmoderno, queremos plasmar y crear en todo. Por supuesto el cuerpo humano no es la excepción y este lienzo se ha usado desde siempre. Su reconocimiento artístico es relativamente reciente, pues como todo hasta el arte tiene su lado claro y oscuro. Los tatuajes hoy en día son considerados tabú en la mayoría de las sociedades modernas. Principalmente por considerarlos primitivos. Una práctica de tribus, clanes o individuos peligrosos, cada sociedad tiene su versión, pero hoy veremos la japonesa.

Los tatuajes en el archipiélago antes de que le conociera como  Japón.

Los tatuajes en Japón han estado presentes desde su inicio como civilización. Los registros más antiguos de tatuajes son del periodo Jōmon (14000 A.C. a 300 A.C.) en donde se cree y debate que se usaban con motivos de distinción de clases o religiosos. Es muy difícil saber cuáles eran sus motivos, las costumbres de ese periodo están aun envueltas en misterio. Un punto muy importante a considerar es que hay dos palabras o conceptos para referirnos a los tatuajes. Los OUKOSHISEI (櫻虎至誠) tatuajes artísticos de gran estética. Y el IREZUMI(入れ墨) el acto de meter tinta en la piel.

En el periodo Yayoi (300 A.C a 250) se sabe que ya existía la práctica de tatuarse las manos y los brazos. Pero al igual que el periodo Jomon es muy difícil asegurar los motivos exactos y sus tradiciones.

los tatuajes se hacian en el rostro o los brazos para identificar el delito.
Tatuajes visibles para identificar a los criminales

El castigo por tus crímenes tatuajes visibles.

Nos trasladaremos al periodo Nara (710-794) donde hubo más registros de su sociedad. Influenciados fuertemente por budismo, la gente respetaba su cuerpo y los tatuajes comenzaron a tener connotación negativa. Siendo la época en la que a los criminales se les marcaba con tatuajes según su delito.

En el Periodo Edo (1603-1868) ya era una costumbre bien afianzada tatuar a los criminales y rechazarlos.

El auge de los tatuajes gracias al mundo criminal.

El Tabú de llevar tatuajes ya era general, a pesar de que tu delito fuera menor. Asesinos y ladrones de poca monta eran vistos con los mismos ojos por los no tatuados. Esto los orillo a formar una subcultura para llenar el vacío y su necesidad de pertenecer. Si ya tienes un tatuaje en contra de tu voluntad porque no hacerte más con un diseño que te agrade? Con esta nueva filosofía, la Yakuza nació, aunque el crimen organizado ya existía, en Edo se distinguió más.

Miembros de algun Clan Yakusa exibiendo sus Horimono
Miembros de la Yakusa presumiendo sus Tatuajes

Los Yakuzas patrocinadores e impulsores de un arte.

Con el nacimiento de la Yakuza y su demanda por tatuajes dieron origen a los Horoshi, maestros del tatuaje. Quienes desarrollaron técnicas y un alto nivel artístico en sus trabajos, dando prestigio y reputación a sus portadores. Todo esto en el mundo criminal, de las apuestas y la prostitución.

Los Horoshi inicialmente fueron artista Xilográficos que tatuaban con algunas herramientas para sus impresiones en planchas de madera. Usando tintas especiales para los diseños de dragones, carpas, flores o héroes históricos quedaban muy bien en la piel. Estos trabajos se llamaron Horimono en lugar de Irezumi, usando varas largas de bambú con agujas, técnica llamada Tebori.

El maestro tatuador realiza su trabajo con baras de Bambu con agujas en la punta.
Un Horoshi, maestro tatuador usando la técnica Tebori, tatuaje tradicional a mano

Un estigma social que le encanto a los extranjeros.

A pesar de su alto nivel artístico la discriminación por los tatuajes fue en aumento en las eras siguientes. En la Restauración Meiji (1868-1912) el gobierno ilegalizo su práctica y portación afianzando aun más la lealtad entre grupos criminales. La persecución de Horoshis y yakuzas, bajo con la llegada de los extranjeros. Quienes a pesar de que también consideraban Tabú los tatuajes por motivos religiosos, quedaron maravillados por su el nivel artístico. Varios príncipes y embajadores sucumbieron a la tentación de realizarse un Horimono relajando la estricta ley prohibicionista.

El tabú permanece pero los tatuajes sobreviven

Con la llegada de las tropas de ocupación en la segunda guerra mundial El tatuaje se legalizo nuevamente. Aun así sus mayores portadores siguieron siendo los Yakuzas y extranjeros. Las connotaciones negativas de los tatuajes en Japón aun son muy marcadas en su sociedad. Lentamente las nuevas generaciones y la globalización han comenzado a cambiar esa percepción social. Pero aún falta mucho camino por recorrer para que se le dé el reconocimiento artístico y estético que merecen, pues en una sociedad tan disciplinada y tradicional como la japonesa, los tatuajes aun siguen siendo un tema que se prefiere tocar a puertas cerrada.